domingo, 18 de febrero de 2018

Hay una luna de cristal...

Hay una luna de cristal
mordiéndome las retinas
cuando el reloj de la nostalgia
toca las lagrima en punto.
Y las fibras del hilo rojo
se vuelven puñales de ceniza
que se clavan en mi alma.
Cortando tiras de piel a mi corazón
dejando al aire
una mariposa junto a su esqueleto.
Amor que sangra.
Y que se vuelve cicatriz abierta
de mis versos.
Amor que es un caimán.
Y muerde mis retinas y mis venas.
Con la fuerza de un martillo neumatico
que perfora una carretera.
Amor y muerte.
Muerte del pichón besando a la gacela.
Muerte del hada en el ojo del niño.
Muerte de tus labios descarnando a los míos.
Muerte dulce muerte.
La del rosal en mi mejilla.


sábado, 17 de febrero de 2018

Flor de fuego rojo...

Flor de fuego rojo
consumiéndose en un jardín
de ángeles de sangre.
Enjambres de mariposas
que muerden con saña y con dulzura
la piel azulada de mi pecho.
Flor que gime y que solloza
en su pequeña prisión de sueños y poemas
Herida de lunas y emociones.
Y cuyos pétalos son cuchillas
que cortan la piel de beso.
Y la piel de mi melancólica locura.
Dejando al aire una mariquita y su esqueleto.
Corazón. Flor de fuego rojo
que se consume en el jardín oculto
de mis lágrimas y de mis recuerdos.
Flor que se vuelve paloma
y quiere alzar su vuelo.
Ese vuelo de ángel que quiere
ser luna menguante.
¡Ay amor! cicatriz de pétalos sangrantes.
Cuya flor es un ascua viva
y junto a mi alma arde.
Arde,arde, arde.
Arde siendo fuego fatuo de mi lírica
y de mi llanto seco.

viernes, 16 de febrero de 2018

Una telaraña melancólica...

Una telaraña melancólica
tejida con lágrimas y gotas de rocío.
Del corazón de la azucena
cuelga un hilo de sangre y escarcha.
Y la madrugada sonríe
con mariposas incrustadas en los dientes.
Mi alma. atrapada entre dos mares
es un barquito azul y flota
con su espíritu al aire.
Mi alegría es esa manzana caída del árbol.
Cuyo esqueleto verde
es devorado por los gusanos de la ceniza
y por las larvas del llanto.
Todas las tardes
Saturno devora vivo a un niño.
Todas las tardes
la luna se vuelve un caimán y muerde
mis pupilas.
Todas las tardes
hay un ramo de lirios negros
creciendo en lo mas profundo de alma.
Y una hormiga que se vuelve sombra de escorpión
en mi frente y en mi garganta.
Y todas las tardes,
mi espíritu es un pichón.
Y vuela con su esqueleto  fuera de sus plumas
Poesía descompuesta
goteando hilos de tinta podrida sobre el papel.
Mi piel azul
extendida por la ciudad.
Serenata blanca de violines afónicos
resonando entre los arboles.
Un ramo de lunas de cristal
apuñalando el aire.
Y gotas de sangre de mi niña invisible
Sobre la telaraña melancólica.

jueves, 15 de febrero de 2018

La noche es una oveja oscura

La noche es una oveja oscura
que tiene luceros entre sus lanas.
Una oveja que bala
con melancólico balido
dentro del corazón de músicos y poetas.
Y que va rumiando sobre el cielo
arrancando briznas de piel transparente
en el jardín de los sueños.
La noche duerme acurrucada a sú sombra.
Y sueña con la telaraña lírica
de la realidad desdibujada por la fantasía
y del romance disfrazado de misterio.
Tendida en prado crepuscular
donde la nubes son pétalos de roció
La noche es una oveja negra
que muerde con saña melancólica
los contornos ocultos y las raíces del alma.


martes, 13 de febrero de 2018

Como huellas en la arena...

Como huellas en la arena
se van borrando los años.
Y nosotros, vamos poco a poco
regresando al latido azul
de nuestra niñez.
Porque la vida pasa.
como pasa una bandada de pájaros
delante de nuestros ojos.
Y solo queda el momento atrapado
en el umbral de la fotografía.
Y el recuerdo triste,
de aquello que fuimos y murió
hace mucho tiempo.
Ahora asomados a la ventana
de la melancolía que pinta con lagrimas
el paisaje de gris.
somos el espectro vivo
de nuestros propios sueños.
El fantasma joven que camina,
con sus dos alas en la mano.
y la espalda abierta.

lunes, 12 de febrero de 2018

Mi corazón en penumbras.

Mi corazón en penumbras.
junto a la sombra de mis emociones.
Mi corazón. Rosa marchita
rodeada de alambre de espinos
que sangra cristales y pequeñas lapidas
Dentro de mi pecho.
Mi corazón consumido
en un llanto afilado y rojo.
Que gime cada noche con sollozos
de luna muerta y tristes melodías.
Mi corazón. Pozo y panteón
donde se consume el fantasma de mi alegría
Convertido en un ala sin paloma.
Y en un aroma sin flor.
Mi corazón mortificado por el verso y el amor.
Es un ángel de sangre y lágrimas frías.
Que sueña amortajado en sú latido
todo lo que mi alma sufrió.





domingo, 11 de febrero de 2018

Llanto,cigarros y rimel...

Llanto,cigarros y rimel.
De noche las estrellas
muerden mis párpados y mis mejillas.
Y las luces de la ciudad
se clavan en mi alma herida y nostálgica
Como flechas invisibles
que quieren arrancar de mi alma
la raíz que esconde
la blanca flor de mi poema.
Y es la luna azul de mi locura y de mi juventud,
el fántasma de esa silueta de ángel
que muchas veces convertido en gato
ronda cerca de mi ventana.
Y que se mete dentro de mis ojos
sin que lo vea nadie.

Federico tras el espejo(Book trailer)

Entradas populares