jueves, 13 de diciembre de 2018

Pulsaciones

El corazón es una isla
llena de luces  y de heridas.
Con peces que beben sangre
y flores regadas con lagrimas.
Y con un volcán que erupciona
expulsando cristales sobre el alma.
Y cenizas multicolor
sobre las arterias.
En medio de esa isla
se extiende las pieles de todos
los amantes muertos
que se fundieron en un abrazo.
Y cuyos esqueleto pintado de rojo
dibujan un perfil de beso
sobre la arena.
Millones de cupidos sobrevuelan
el corazón.
Sosteniendo una navaja entre sus manos
con la que cortarse
las muñecas y los parpados.
Pues el amor es ciego y es suicida.
Llenando de cicatrices y de lagrimas
la orilla de la pasión
y de la melancolía.
La calavera de la luna
dibuja con sus pulsos grises
una manzana sobre el corazón.
Y esa manzana esta mordida por los gusanos
de Eva y Adam.
Y en la isla del corazón
El agua se mancha de la espuma,
de los vírgenes que se volvieron
venas hundidas en la arena.
Y con la sustancia química del amor.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

El corazón junto a la fotografía.

El corazón
junto a la fotografía.
Las cartas manchadas de sangre.
Las cenizas del ultimo cigarro
maquillan los ojos.
La copa vacía
donde se refleja nuestro fantasma.
Y aquella flor
que sea ha vuelto un ramo de venas
Tendida sobre la mesa.
Suena una campanada en la lejanía.
Y la luna de nuestra juventud
ya se ha hecho vieja de repente.
Un hilo de lágrimas
cose nuestros labios.
Con puntadas de cruces
y lapidas.
El tiempo se ha vuelto una paloma de humo
atrapada en nuestra garganta.
La soledad
es esa vela que se vuelve alquitrán
y quiere extender su manto de cera y tristeza
sobre nuestros ojos.
El espejo dibuja
una sonrisa triste con el vaho.
Las cartas se vuelven
tiras de piel llenas de cicatrices
Que se abren con el roce de una pluma estilográfica.
Y junto a la fotografía se escucha
un latido silencioso.
Y yo....
sumida en la oscuridad blanca
que da la poesía.
Hundo mi dedo en la cera de la vela
y con mi dedo pintado de un intenso rojo melancolía
atravieso mi pecho.
Y dibujo un corazón entre mis costillas
esta vez...
imposible de romper.

martes, 11 de diciembre de 2018

Lagrimas de cristal cortan el corazón dormido

Lagrimas de cristal
cortan el corazón dormido
dentro de los ojos.
Ese corazón que palpita
con destellos de romance pintados
con la tinta sepia
del recuerdo.
Y muchas veces cuando pestañeo
oigo su bom bom
dentro de mis parpados
como una campanada de nostalgia sangrante
disfrazada de beso.
Duele ese llanto enquistado
en los espejos vivos del alma.
Duele como intentar respirar
teniendo un árbol creciendo en el pecho.
Y que ese árbol clave sus raíces
en lo mas profundo
de nuestra alma.
Como si nuestra alma fuera
un pedazo de tierra oscura y fría
tantas veces desertizadas.
Y duele como querer hablar
con una cruz de hierro clavada en la garganta.
Nuestra mirada es,
un desierto de horas de sombra.
Y recuerdos desgranados
del interior de un fruto color negro.
Un pozo al que le falta el agua
pero al que aun tiramos la moneda con esperanza.
De oírla salpicar.
Y  mientras sientes el dolor
de cada lagrima que corta lentamente
tus pequeños latidos
cierras fuertemente los parpados pensando
que cada herida fresca
es un beso enquistado.

lunes, 10 de diciembre de 2018

El ultimo viaje

Aquel viaje
no estaba previsto.
No tuvo principio.
Tampoco tuvo un final.
Mi maleta era invisible.
Mi billete no tenia hora de salida
Y mi destino
no aparecía escrito en ningún mapa.
Ninguna carretera
pasaba por aquel lugar.
Y ningún camino se dibujaba
frente a mis pies.
Era un lugar
sin tiempo ni paisaje.
Sin mar,y sin cielo.
Era un viaje a lo desconocido.
Un viaje hacia ninguna
y hacia todas las partes al mismo tiempo.
Un extraño viaje
del que solo recuerdo una risa gris
y una calcinada fotografía.
Pero aquel extraño viaje sin origen
ni retorno.
Mereció la pena.
Porque fue un viaje al origen
de mis sueños
y de mis realidades mas difusas y escondidas.
Y no...
No hablo de ese ultimo viaje
al lugar donde se hunde el corazón de los espejos.
Ese lugar llamado muerte
Del que se han escrito lapidas de versos.
Aquel lugar que visite
sin yo quererlo.
Sin yo saber que recorrería
los mares invisibles del recuerdo.
Aquel lugar era...
El limbo de la niñez.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Atrapados en la fría oscuridad

Atrapados en la fría oscuridad
del laberinto de nuestras lágrimas.
Nos vamos quedando completa mente ciegos
mientras buscamos
entre las múltiples paredes que se cierran
la luz de nuestro ayer.
Caminamos con el miedo de golpearnos
contra el futuro.
Y que ese golpe nos duela
Como nos duela la sensación de no salir nunca
de este laberinto de sollozos.
Que cada vez se hace mas y mas estrecho.
Y mas profundo.
Tal vez nos de miedo
recorrer los caminos entrelazados
del destino y del mañana.
Y prefiramos dar vueltas en círculos sin salida
en nuestro muro interior
Apretando fuertemente los párpados
hasta romperlos en una infinidad de estrellas fugaces
para intentar ver
por ultima vez ese destello.
Tal vez...
Aún quede un poco de luz
en nuestro
y podamos encontrar la puerta invisible que nos lleve
al preciso instante
En el que aquel laberinto tan frió como oscuro
era un sendero
hacia el paraíso sin espejos ni
del ahora camuflado de un blanquecino y bucólico
ayer.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Duras lágrimas arañan mis ojos

Duras lágrimas arañan
mis ojos.
Y en el interior de mis retinas
se dibuja
un paisaje triste
con una luna oscura
que ilumina mis sueños, como un faro
de melancolía.
y una flor que sangra
pétalo a pétalo y espina a espina
sobre mis parpados heridos
Y sobre mis pómulos reducidos
a la ceniza de los besos
que tenían el tacto y la lumbre de la inocencia.
Cada día muero un poco.
Un poco de sombra lucida.
Un poco de locura melancolía.
Soy cociente de que las lágrimas son cuchillos.
y cortan el alma mía.
Como también soy consciente
de que el filo de una navaja puede acariciar
con ternura
un corazón sobre la arena.
Cierro los ojos.
Dejo que resbale la sangre por mis mejillas.
Sintiendo su tacto caliente
como de beso de madre a un recién nacido.
Tal vez tras experimentar
este inmenso, y a la vez melancólico dolor
que se siente una vez cada mil vidas.
Comprenda de una vez
lo que es la poesía.
Pero mientras tanto...
seguiré llorando violines sin venas
sobre la silueta
de un  papel en blanco.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Como el silbido de una bala...

Como el silbido de una bala
que atraviesa el aire.
Atravesé tu corazón
sin yo quererlo.
Y hundí en él, mis emociones
como se hunde las raíces,
en un campo recién cortado por la lluvia
y por el viento.
La heria que yo te hice.
La sangre fresca, que como agua
surgía de tu pecho.
Fue la tinta con la que escribí
sobre mi piel
el poema mas romanticamente triste
de todos los tiempos.


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