jueves, 26 de julio de 2018

Era tarde en el crécuspulo de las horas y de las flores.

Era tarde en el crécuspulo de las horas y de las flores.
Aquella cuerda de violín
corto con afilada melancolía la delicada piel del aire.
Y Venus con sus pechos sobre las manos
gime en lo alto de la loma.
Mi corazón es una paloma y sangra.
En medio de una cama hecha con alambre de espino.
Y la luna sonreía
con la melancólica sonrisa del suicida.
En esta habitación oscura
ya no queda tiempo para ensoñaciones líricas.
Y yo...
Aún con el ultimo trago de café quemando mi garganta
Pienso en aquella vez
que quise quemar mis labios con la ceniza roja
que dejó aquel beso.

Pero ya era tarde...
En el crepúsculo de las flores y de las horas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares