Abre la ventana
¡amor!
Que me asomo a tu pecho.
Soy una avecilla enjaulada
que quiere volar.
Y es tu corazón abierto en canal,
por un pulso de media noche.
mi cielo abierto.
Abre la ventana
¡amor!
Que quiero romper la realidad.
para inmolarme
Convertida en un sin fin de estrellas fugaces
Que desaparezcan siendo
pequeñísimas mariposas de humo.
Volando en tu corazón.
de agua y fuego
Cierra.
Con media luna azul
la cerradura
que oculta en la ventana de tu pecho.
Cierra con tres vueltas.
y pon un candado que sea
pico de paloma
¡Amor!
Que quiero quedarme dentro
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
El pecho convertido en rosa herida. Una herida que supura flores, puñales, y recuerdos. Cuyas espinas convertidas en palabras afiladas atrav...
-
Juguemos a un juego. Tu pones las reglas. A mi me da igual cuales sean. Total tengo los dados trucados. Y todos ellos están marcados con el ...
-
Rompiendo los esquemas. He comprendido que yo soy yo misma, y mis mismos diablos. ¿Qué absurdo verdad? La libertad es creer que la locura ...
-
Me rompí en pedazos me clave entre mis manos mi corazón de cristal. Dibuje con uno de los pedazos tu retrato de sobre mi piel . Y de la sang...
-
He respirado hondo contado hasta diez dentro de tu pecho. Allí convertida en flor sirena me he dejado hundir lentamente en el mar oculto de ...
-
En medio de dos caminos me encuentro. Sin saber bien cual de ellos he de tomar. Perdida con la brújula de mi pecho sin que esta sepa hacia...
-
Dark moon in my heart. Sombras fantasmas de poetas muertos tocando el violín en el interior de mi pecho roto. Ya no veo sonreír la luna d...
-
Eras mi sueño blanco convertido en una oscura e infinita pesadilla. La interferencia de mi alma. La estética y la estática de aquella vieja ...
-
Soy esa loba de plata que convertida en humo se esconde entre las sombras de mis versos para aullarle cada 14 Febrero a la luna oculta de t...
-
Haz una hoguera con las astillas rotas de mi corazón. Quema hasta la única fibra de mi ser herido en la hoguera de mis pequeñas vanidades. Y...
No hay comentarios:
Publicar un comentario