Tras la niebla de lujo.
que se oculta tras un monte,
con bosques de cemento.
Hay un rió negro
por donde fluyen aguas podridas.
por su cauce nadan
los infectos peces de la hipócrita.
Un velo.
de aurora oscura.
recorre los cielos de las ciudades.
y peina,
la piel de los rascacielos.
La nubes.
ya no tienen dedos
para acariciar el vientre virgen
de la tierra.
Las almas tristes lloran de hambre
con quejidos de tierno pan.
agonizando.
En la calle de la opulencia.
Los condenados a muerte.
por la pena
con su alma prisionera encadenada
a un muro de alegría gris.
A gritos multicolores piden clemencia.
El grito sordo de unas bocas de acero.
silencias sus corazones
y atraviesa con una bala de injusticias
sus pulmones.
Ríos de sangre se cuelan
por las cloacas de la ciudad.
llenando el aire
de olor a putrefacta realidad.
Por las calles del barrio
del miedo
Donde la ha muerto desagrada la luna
Los gato de color azul
ya no maúllan.
y las farolas,
tienen los ojos arrancados
para no ver,
el asesinato poético de la noche.
En la sociedad.
el silencio taladra el corazón
de los músicos.
y las melodías tienen los acordes negros
de la canción,
mas tristes de todos los tiempos.
Las luces de la ciudad parecen
luciérnagas moribundas,
cuyo corazón se funde como un sol marchito.
que se derrite lentamente
como un cubo de hielo sobre
una mano abierta.
La sociedad.
Es una como entraña putrefacta
que se devora a si misma.
para luego vomitar.
su propio esqueleto contra el suelo.
Tras la niebla de lujo.
que se oculta tras un monte
con bosques de cemento.
Hay un cementerio donde yace
un paisaje muerto.
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