sábado, 25 de enero de 2014
Muerte de tu memoria sobre mi pecho.
Angustia de una flor de cristal.
clavada en mi pecho.
calavera gris reflejada en el espejo.
Cera caliente goteando por mis dedos.
¡Muerte,muerte,muerte!.
Muerte de un ojo claro,
devorado por una docena de hormigas caníbales.
Una pluma clavada en la tapa de un libro.
Un millar de letras que sangra.
poemas que chillan,
las tristezas de un ultimo amor.
Un ramo de flores metálicas con pétalos de fuego.
Que Satán regala a Lilit en el infierno.
Tu nombre sobre mi frente
escrito a hierro.
¡Muerte,muerte,muerte!.
Muerte de tu memoria sobre mi pecho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Flores grises crecen en el umbral de los relojes. Con sus raíces enredadas entre los números y las manecillas clavadas en los huesos de al...
-
Juguemos a un juego. Tu pones las reglas. A mi me da igual cuales sean. Total tengo los dados trucados. Y todos ellos están marcados con el ...
-
A veces jugamos a apretarnos el corazón. Creyendo que es arcilla roja la cual podemos moldear a nuestro antojo. Sin pensar que el corazó...
-
He respirado hondo contado hasta diez dentro de tu pecho. Allí convertida en flor sirena me he dejado hundir lentamente en el mar oculto de ...
-
Hay un barco a la deriva, que flota en el mar de los muertos. su tripulación la componen, miles de almas errantes ligeras de equipaje qu...
-
Entre tu cuerpo y el mio, Se pararon todos los relojes. Y los corazones tenían, pulso de gorriones malheridos. Entre tu cuerpo y el mio...
-
Abre tu corazón como si fuera una flor. e infinitas mariposas irán volando para beber del dulce néctar de tu sangre. Que brota agua cri...
-
Yo lo vi, iba caminando con su sombra de la mano. él era un muchacho, y su sombra un caballo. yo lo vi, la media luna desde su vent...
-
Si yo pudiera, pararía en este instante el tiempo. y arrancaría con mis manos todas las hojas de todos los calendarios, para que tu no n...
-
Haz una hoguera con las astillas rotas de mi corazón. Quema hasta la única fibra de mi ser herido en la hoguera de mis pequeñas vanidades. Y...
No hay comentarios:
Publicar un comentario