Gritos que destruyen.
Llantos que cortan pieles y ciudades.
Sollozos violentos.
Pulsaciones homicidas.
Una postal oscura.
Un paisaje vacío.
Una herida.
Una guadaña.
El silencio más oscuro.
Y el cuchillo del viento sobre la calavera blanca.
El gato que devora su sombra.
La luna que se desangra sobre el pulmón del mundo.
La guadaña, la tierra, y la metralleta.
El ocaso de los dioses.
La destrucción del arcoíris.
¡La bomba junto a la rosa!
60 latidos - 24 vidas robadas al reloj.
La división de la piel y la sangre.
El arte multiplicado x caos.
¡La raíz cuadra del dolor y el grito!
Un eterno Gernika.
Un duelo a garrotazos.
El sueño de la razón produciendo monstruos.
Nosotros mismos siendo testigos
de nuestro propio Pompeya.
Nosotros fagocitando nuestros propios sueños
de un futuro pasado. Nosotros siendo los cadáveres emocionales
de nosotros mismos.
La muerte era un perro gigante
arrancando la piel de nuestros sueños.
Dejando ante nuestros ojos calcinados
un inmenso abismo
donde yace el cementerio de la esperanza
y un blanco silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario