Ayer.
Hoy.
Y siempre.
Con mi corazón
convertido en flor de fuego
quemándose lentamente
bajo mi pecho.
Con la espada miniatura
llamada ''vida''
que cada noche corta mis sentimientos
y atraviesa mis heridas.
Con la cuerda del arpa
cortando mis labios,mis ojos
y mis encias.
Dejando cicatrices frescas
de oscura melancolia.
Siempre.
Ayer.
Mañana.
Siendo el verso hecho carne
de mi hiriente poesía.
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