Esperame allí
donde el tiempo se vuelve piel
y se congela.
Donde las alas
vuelven a hundirse en las espaldas
y las flores tienen en sus labios
sangre de muchas primaveras.
Y allí donde la muerte
signifique vida.
Y la vida oculte, muchas pequeñas vidas
en su interior.
Esperame por mil eternidades
y mil latidos.
Por que yo te esperaré
hasta que el universo
vuelva a ser un inmenso caracol de humo
y a plegarse sobre sí mismo
No hay comentarios:
Publicar un comentario