El infinito,
es un ojo de pez abierto
En donde cave dentro un mar.
Y dentro de ese mar,
flotando como sirenas muertas arrastradas
hacia la orilla de los tiempos,
miles de relojes de bolsillo.
Que ocultan dentro de su mecanismo
el latir de las estrellas,
que antaño fueron, plateados cervatillos.
y las lágrimas de los amantes
que murieron de amor,
cuando decidieron suicidarse juntos
clavándose una luna de cristal
en el centro de sus vientres,abiertos por la espina
de la primera rosa.
Rosa de los vientos que tiene en su tallo
mil espinas de plata.
Y mil pétalos que son mil,alas de mariposas disecadas.
El primer llanto,
que salio de los labios del niño santo.
Niño mitad paloma de sangre, mitad tórtola de barro.
Pero lo que realmente realmente es el infinito,
Es aquel hilo de seda
que unió nuestros destinos.
Haciendo que tu el día. Y yo la noche,
nos fundiéramos en un horizonte
despertando después de la muerte
siendo un crepúsculo recién nacido
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