Desde un rincón de la Alambra,
La sombra de Boabdil observa la Andalucía desnuda.
Ninfa del misterio eterno.
recostada sobre un horizonte de caballos color viento.
como si fuera una doncella
durmiendo 800 noches bajo el manto de la luna llena,
pero que a vista de su enamorado
aparentas sus virginales y frágiles quince años.
Niña mitad pálida ,mitad morena.
Mitad agua, y mitad tierra.
Que el emir enamorado contempla como un fantasma,
desde su ventana cerrada al tiempo
naufrago de amor perdido en la inmensidad
de aquellos ojos negros.
En donde cabe dentro de sus pupilas,
el universo entero.
Con sus millar de estrella de azulada plata
Y sus cometas de color oro viejo.
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