Un transparente cuervo
vuela dentro de los corazones
De aquellos que viven
fuera de sus propios cuerpos.
Un cuervo que araña con sus garras
Las pieles de esos corazones
que quisieran ser leones fuera del pecho.
Un cuervo que arranca con su afilado pico
tiras de felicidad.
Como si fueran tiras de carne a un cadáver
que se pudre en el solar del éxito.
¡Ego!
¡Ego!
¡Ego!
El ego es un cuervo
hambriento de la carroña del sueños.
Oír como grazna rompiendo la pared de las realidades
hasta desgarrarse la garganta.
¡Ego!
¡Ego!
¡Ego!
El ego es ese cuervo que vuela en círculos,
dentro de los corazones
de aquellos que viven fuera de su cuerpo.
¡Ego!
¡Ego!
¡Ego!
Ave rapaz.
Demonio del latido negro.
Oír como grita en lo alto de la cima del arte,
¡Ego!
¡Ego!
¡Egoooo!
sábado, 29 de octubre de 2016
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