No puedo esperar a nada.
vivo cada instante.
Cada momento
La vida es una gran batalla.
Por un lado.
El ejercito del futuro
disparando su fusil de dudas.
por el otro.
El escuadrón de caballería
de la infancia perdida.
armados con sus bayonetas
de lágrimas frías.
y yo. en medio de mi trinchera
refugiándome de las balas.
Que pasan rozando mi cabeza.
A los lejos se oyen
cañonazos de recuerdos.
resonando
Tras montes de altos sueños.
No puedo esperar.
Tengo que correr deprisa
atravesando el fango,
Que cubre mis rodillas.
Soy una rebelde perseguida.
por el escuadrón
de la infamia y la hipocresía.
Tengo que ponerme a salvo esquivando todas las minas
Que hay ocultas bajo la tierra de la vida.
Con cuidado,
de que no me estalle una y me diga:
Esto se acabó.
Has crecido de golpe
Todas tus muñecas y recuerdos,
yacen mutilados en el hospital de los sueños.
Los helipcoteros de la sociedad
me enfocan desde arriba.
De lo alto bajan dos tipos,
a ponerme las esposas de lo correcto
Y a llevarme detenida.
vivo cada instante.
Cada momento
La vida es una gran batalla.
Por un lado.
El ejercito del futuro
disparando su fusil de dudas.
por el otro.
El escuadrón de caballería
de la infancia perdida.
armados con sus bayonetas
de lágrimas frías.
y yo. en medio de mi trinchera
refugiándome de las balas.
Que pasan rozando mi cabeza.
A los lejos se oyen
cañonazos de recuerdos.
resonando
Tras montes de altos sueños.
No puedo esperar.
Tengo que correr deprisa
atravesando el fango,
Que cubre mis rodillas.
Soy una rebelde perseguida.
por el escuadrón
de la infamia y la hipocresía.
Tengo que ponerme a salvo esquivando todas las minas
Que hay ocultas bajo la tierra de la vida.
Con cuidado,
de que no me estalle una y me diga:
Esto se acabó.
Has crecido de golpe
Todas tus muñecas y recuerdos,
yacen mutilados en el hospital de los sueños.
Los helipcoteros de la sociedad
me enfocan desde arriba.
De lo alto bajan dos tipos,
a ponerme las esposas de lo correcto
Y a llevarme detenida.
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