A veces quisiera poder parar el tiempo.
para ser de nuevo esa niña, que aun no ha nacido.
Robarle el resplandor azul a la luna
para iluminar la noche oculta en tus ojos.
Ser una mariposa de niebla,
que se pose sobre tus pestañas.
Para dormir el sueño del silencio sobre el agua.
sobre la piel del mar.
Para escuchar el latido de la espuma.
Que esconde en cada pulso,
la melodía de una caja de música.
Convertirme en caballo de aire
para poder atravesar el horizonte de los espejos
En donde crecen flores cuyos pétalos son lagrimas
y su tallo una astilla clavada en la herida que sangra.
Convertirme en tinta de fuego,
Para escribir sobre tu pecho ¡Un te quiero!
Ser un poema aun no se ha inventado
pero que es recitado desde el inicio de los tiempos.
Vivir muriendo,morir viviendo.
Ser ese pulso que se agote,
cuando tu mirar se vuelva niebla.
Y tu cuerpo de muñeco sea envuelto por un manto negro.
A veces quisiera poder detener el tiempo.
Para no ver como te desvaneces,
como una flor de barro
arrancada por la mano del viento.
Dejándome a mi sola con esta pena
que poco a poco,
va consumiéndome por dentro.
Como se consume el tiempo
hasta convertirse en ese pájaro de agua,
que se vuelva pluma de vapor sobre tu pecho.
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