Ríe el río como un niño.
Cuando la brisa lo acaricia.
Con sus manos de, corrientes.
Y sus dedos de, espuma fría.
Ríe el río como un niño.
Con carcajadas azules,
que resuenan, como campanillas de cristal,
desde el otro lado de un monte.
Ríe el río como un niño.
Con carcajadas de fina plata.
Cuando las hojas del otoño
corren. sobre su espalda
Ríe el río como un niño.
Que no conoce
ni la amargura ,ni la muerte.
Solo la vida conoce
pues no tiene corazón que se detenga.
ni pulso que se agote.
Solo un latido que suena a cascabeles de agua.
Bajo la noche serena.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
El pecho convertido en rosa herida. Una herida que supura flores, puñales, y recuerdos. Cuyas espinas convertidas en palabras afiladas atrav...
-
Juguemos a un juego. Tu pones las reglas. A mi me da igual cuales sean. Total tengo los dados trucados. Y todos ellos están marcados con el ...
-
Rompiendo los esquemas. He comprendido que yo soy yo misma, y mis mismos diablos. ¿Qué absurdo verdad? La libertad es creer que la locura ...
-
Me rompí en pedazos me clave entre mis manos mi corazón de cristal. Dibuje con uno de los pedazos tu retrato de sobre mi piel . Y de la sang...
-
He respirado hondo contado hasta diez dentro de tu pecho. Allí convertida en flor sirena me he dejado hundir lentamente en el mar oculto de ...
-
En medio de dos caminos me encuentro. Sin saber bien cual de ellos he de tomar. Perdida con la brújula de mi pecho sin que esta sepa hacia...
-
Dark moon in my heart. Sombras fantasmas de poetas muertos tocando el violín en el interior de mi pecho roto. Ya no veo sonreír la luna d...
-
Eras mi sueño blanco convertido en una oscura e infinita pesadilla. La interferencia de mi alma. La estética y la estática de aquella vieja ...
-
Soy esa loba de plata que convertida en humo se esconde entre las sombras de mis versos para aullarle cada 14 Febrero a la luna oculta de t...
-
Haz una hoguera con las astillas rotas de mi corazón. Quema hasta la única fibra de mi ser herido en la hoguera de mis pequeñas vanidades. Y...
No hay comentarios:
Publicar un comentario